Gemeindezentrum Bethel

Discipulado

EL gran mandato de Jesús

En la Biblia, los creyentes en Jesús pocas veces son llamados como Cristianos. En la mayoría de los casos se habla de discípulos. Lo que Jesús desea de tí no es más que el que llegues a ser un discípulo o una discípula de Él. Correspondientemente el gran mandato que Jesús nos dio, es que nos ayudemos mutuamente para llegar a ser sus discípulos.

¿Qué es un discípulo?

Un discípulo entiende el mensaje de Jesús. Jesús utilizó mucho tiempo para explicar a sus discípulos acerca del buen mensaje sobre el reino de Dios.

Un discípulo conoce a Jesús. Jesús no sólo enseñó verdades a sus discípulos, sino que compartió con ellos su vida diaria. Como dicípulo Él te considera parte de su familia.

Un discípulo vive para Jesús. Lo que recibimos de Jesús, no lo retenemos para nosotros mismos. Jesús nos envía para que compartamos con otros lo que nosotros recibimos.

¿Cómo llego a ser un discípulo?

Al discipulado corresponden los cuatro pasos siguientes: Identidad, Adoración, Santidad y Misión.

Identidad

¿Quién eres tú verdaderamente? La pregunta no es cómo te llamas, cuál es tu trabajo o qué has estudiado. Sino que la pregunta es: ¿Qué es lo que te define? ¿Qué es lo que te da tu valor y sentido? ¿Sobre qué construyes tu vida? Las respuestas a ellas determinan tu identidad.

Si nosotros vivimos solamente 80 años o algo así, entonces la pregunta sobre nuestra identidad no es tan importante. Pero la Biblia nos dice a nosotros que nuestra alma vive eternamente. Por esta razón es muy importante saber cuál es nuestra identidad.

Jesús dice que Él es la única identidad para nosotros, que siempre es estable y que no nos defraudará. Él te ha querido y creado. Él ha dado todo por tí. Aún cuando tú no le puedes dar nada a Él. Él te ama. Tú puedes confiar en Él.

¿Cómo llega a ser Jesús tu identidad?

1) Habla a Jesús en una oración. Confiésale tu pecado, el que hayas vivido sin Él hasta ahora. Pídele que te perdone. Dile que entregas tu vida a Él y que de ahora en adelante quieres vivir para Él.

2) Déjate bautizar. Jesús mismo se dejó bautizar. Con esto confirmas públicamente lo que sucedió en tu corazón.

3) Aprende más acerca de tu nueva identidad en Jesús visitando regularmente los cultos dominicales y formando pare de un grupo pequeño (Célula de casa).


Adoración

Hemos sido creados como adoradores. Adoración significa, poner una cosa o persona en el centro de la vida. Para esta actividad vivimos nosotros. Para esta actividad nosotros damos nuestro tiempo, nuestra pasión, nuestro talento y nuestro dinero. En este sentido toda persona es un adorador.

Depende mucho, qué es lo que nosotros adoramos en nuestra vida. Si nosotros ponemos como el centro de nuestra vida a cosas creadas que son pasajeras, llegaremos a ser defraudados. Incluso buenas cosas como cónyuge, familia y trabajo, no pueden llevar el peso de nuestras esperanzas y deseos. Solamente lo puede hacer Jesús: Nosotros hemos sido creados, para tener a Jesús como el número uno en nuestras vidas.

¿Cómo puedo adorar a Jesús?

1) Da la honra a Jesús. Si Jesús es tu identidad, tu puedes agradecerle de distintas formas por la nueva vida: con palabras, en oración, con canciones y en el servicio a otros con amor.

2) Aprende a conocer a Jesús cada vez mejor. Principalmente aprendes acerca de Jesús en la Bíblia. La Biblia es Palabra de Dios. Allí aprendes, quién es Él y lo que es importante para Él. Lo mejor es que empieces con el Evangelio de Juan, en el Nuevo Testamento.

3) Haz de Jesús el número uno en tu vida. Hazte cada vez la pregunta en la oración: ¿Quién es el que tiene que decir algo en lo referente a relaciones, sexualidad, tiempo, dinero, trabajo, educación, etc.? ¿Tú o Jesús?


Santificación

¿Qué hacemos nosotros con nuestras preocupaciones, pecados, enfermedades y necesidades? ¿Qué hacemos nosotros con nuestras preocupaciones, pecados, enfermedades y necesidades? Jesús vino con la misión de liberarnos. Y para que seamos ¡realmente libres! Él desea que vivas en esa libertad. Jesús te da todo lo que necesitas para eso. Ahora tienes que aprender a pensar en una nueva forma en muchas áreas. Como iglesia nos ayudamos mutuamente para conseguirlo

¿Cómo vivo una vida de Santificación?

1) Mira a Jesús. Tus preocupaciones, pecados y enfermedades no se van al concentrarte en ellos e en tí mismo. La respuesta está siempre en Jesús.

2) Libérate de ataduras. Debido a determinadas vivencias y decisiones, puede ser que internamente estés atado. Especialmente violación, magia, esoterismo, ocultismo y algunas religiones pueden llevarte a ese estado. Jesús puede quitar toda atadura. Nuestro grupo de consejería te mostrará con gusto los pasos necesarios para hacerlo.

3) Cambia la mentira por la verdad. Nosotros creemos muchas cosas sobre nosotros, sobre Dios y sobre otros, que no son verdad. Allí se encuentra el origen de todos nuestros problemas. Considerando la Palabra de Dios, la Biblia, podemos ir cada vez reconociendo quiénes somos nosotros en Jesús.

4) Bota constantemente la basura. Cuando confesamos nuestros pecados a Dios, él nos perdona y nos limpia. Así también nosotros perdonamos a las otras personas que nos han herido. Ayuda el que tengas una persona de confianza, con quien puedas juntamente botar la basura.


Misión

Jesús ama este mundo. Jesús ama a este mundo tanto, que incluso entregó su propia vida por él. Nosotros no podemos ser indiferentes a esto si somos seguidores de Jesús. Donde sea que Jesús iba, sanó y liberó personas. Les mostró el camino, para que ellos lo retomaran y pudieran encontrar a Dios. Esa era su misión.

Jesús nos envía a nosotros. Después de que Jesús murió en la cruz y resucitó al tercer día. Envió a sus discípulos para continuar con su misión. Como discípulos nosotros somos sus enviados, que continúan con Su misión sobre la tierra. Como ayuda sobrenatural nos dio su Espíritu Santo.

¿Cómo llevo a cabo la misión de Jesús?

1) Ama a tu prójimo. Cuando tú has experimentado el increíble amor de Jesús, entonces no te va a ser difícil dar de ese amor a otros. Nosotros mismos solo somos capaces de amar egoístamente. Con Jesús recibimos una nueva forma de amor, un amor que también ama aún cuando nada venga a cambio.

2) Predica la buena nueva de Jesús. La fe viene por el oír la Palabra de Dios. Por eso es importante que expliques claramente lo que es el fantástico mensaje de Jesús.

3) Sana y libera. Jesús te ha dado la autoridad como discípulo, el poner las manos sobre enfermos para que sean sanados. Él también nos ha dado poder para liberar a personas de poderes espirituales. Todo esto no lo hacemos por nuestra propia cuenta, sino bajo su dirección.